Últimos entradas Recursos de Filosofía

Agustín de HiponaLa filosofía cristiana: Agustín de Hipona

Agustín de Hipona San Agustín es la figura más importante de la Patrística. Recogió la tradici [ ... ]


Otros artículos
Sobre "Hacia un pacto educativo" de Jaume Graells PDF Imprimir E-mail
Usar puntuación: / 0
MaloBueno 
Inquieto, siempre inquieto - Mi columna
Escrito por Enrique Pampyn Martínez   
Martes, 17 de Noviembre de 2009 12:36

Hay palabras mágicas que, cuando se emplean, parecen resolver cualquier problema. Así ocurre, en lo que nos regala el señor GraellsJaume Graells, con la "profesionalización" de la dirección escolar. Y, en muchas ocasiones, cuando se emplea esta palabra se nos propone, en el fondo, el modelo de la empresa privada orientada hacia el cliente, señalando, con ello, la defunción de utopías educativas y apostando por los modelos empresariales como los únicos que son eficaces. Y este es el caso, en esta ocasión. Es una lástima que nada menos que el señor director general de educación básica y bachillerato de la Generalitat de Catalunya, Jaume Graells, sea precisamente el que nos lo propone.

En el contexto de la propuesta de Gabilondo de un pacto en educación, el señor Graells nos regala los oídos con afirmaciones sobre la "profesionalización" de la dirección. Pero ¿qué entiende por "profesionalización" el señor Graells?

Parece, para este señor, que la autonomía pedagógica y organizativa de un centro escolar pasa por una dirección "profesional" que, cómo no, implica el abandono de la comunidad educativa en la elección del equipo directivo. Y todo ello, según él, porque los retos de los centro escolares son hoy complejos y diversos. Claro, por eso necesitamos expertos en complejidad. Por eso necesitamos que la autonomía consista en que unos pocos toman decisiones, el equipo directivo, y no la comunidad educativa. Curiosa autonomía, señor Graells. Quizá sea esa su concepción de cualquier autonomía o independencia, la de que unos pocos, a ser posible profesionales (imagino que también cabe aplicar esto mismo a la política y podamos hablar de políticos "profesionales"), sean los que tomen decisiones y los demás, que son menos expertos, las acaten, comprometiéndose con proyectos educativos que no han creado o generado.

Dicho de otra manera, una buena parte de los males de la educación pasa, según Graells, por un cambio en la dirección. Una dirección "profesional", según el susodicho, garantizaría la posibilidad de afrontar la complejidad de los retos educativos, la autonomía pedagógica y organizativa de los centros (la autonomía del equipo directivo, obviamente, que es quien manda), una selección óptima ("profesional", se sobreentiende) del profesorado, una evaluación del mismo...

Pero hay que ser "poíticamente correcto" y el señor Graells lo es. Así nos habla de que todo ello no debe menoscabar la participación de la comunidad educativa. Aunque lo dice con la boca pequeña, porque rápidamente nos advierte de que esta participación no "debe llevar al desgobierno" y el desgobierno no es otra cosa que el resultado de "todo lo hacemos entre todos" que, según este señor, implica la inexistenica de atribución de responsabilidades. Cualquier participación que no se dé en el marco de una dirección "profesional" que no dependa de la comunidad educativa y que ésta sólo participe como cliente, no es una participación responsable, sino un desgobierno.

Lo que nos tenemos que preguntar es con qué modelo o idea de la organización escolar encaja todo esto. No se me ocurre otra cosa que el modelo de la empresa privada, donde las direcciones son "supuestamente" profesionales o, al menos, donde están los mejores porque, según una misteriosa "ley del mercado", son éstos los que llegan por selección natural, donde los usuarios son "clientes" que pueden participar sólo como tales, donde los profesores no son otra cosa que más "clientes", aunque deben comprometerse con un proyecto educativo en el que sólo pueden participar como cliente (sólo participa como cliente porque su carrera profesional es evaluada por su "compromiso e implicación en el proyecto educativo de centro y en el trabajo en las aulas")... Y este modelo no tiene nada que ver con la participación, con la visión de la educación como comunidad, con la complejidad del hecho educativo (le regalo una de las muchas defiiniciones de complejidad, en este caso aplicado a las organizaciones: "La organización es un conglomerado de variables que continuamente están cambiando y de las cuales formamos parte. Existen Gente, redes de datos, instalaciones, proveedores, insumos en proceso de transformación, etc. y todas ellas se encuentran en constante interacción, cambio y movimiento. Los resultados de las acciones de algunas variables sirven para alimentar procesos y conductas de otras variables en una serie de ciclos y lazos de retroalimentación invisibles para el ojo humano pero con vida propia. La Organización es compleja porque es imposible monitorear y controlar el total de las variables que la forman" [http://www.eumed.net/cursecon/libreria/2004/aca/0201.htm]), con la educación, en definitiva.

En realidad, lo que nos está vendiendo es que el eje de una organización escolar eficaz es una dirección ("profesional", palabra mágica) con plenos poderes para hacer y deshacer. Y esto, en los tiempos que corren, sólo puede atribuirse a un modelo de carácter empresarial; en otros tiempos podríamos pensado en un centro organizado de forma autoritaria, del estilo del franquismo, uno de cuyos fines es el control del pensamiento.

Estoy francamente harto de estas palabras que llamo "mágicas" y que, como tales, no parece necesario explicar. Y este es el caso de "profesional" cuando nos referimos a la dirección. Pero, señor Graells, a estas alturas es necesario explicarlo, porque los demás no somos tontos, de verdad.

De "profesionalidad" sólo se puede hablar desde los estándares que definen una "profesión" y, dentro de ese marco, de determinados criterios o principios que señalan, dentro de la misma, lo que son "buenas prácticas". ¿Qué profesión es ésta? ¿Existe una profesión de Director de centro escolar? ¿O se refiere a la dirección de instituciones o empresas? ¿existe sólo un modelo de dirección o existen en teoría de las organizaciones, en general, y de las escolares, en particular muy diversos modelos de dirección? ¿No se establecen los criterios o principios de "buenas prácticas" en función de la teoría organizativa que se esté utilizando? ¿O una "buena dirección" es aquella que consigue buenos resultados educativos? ¿Qué son los "buenos resultados" educativos, los que determina el mercado, el que los "clientes" estén satisfechos, los resultados académicos...?

¡Qué bárbaro, señor Graells! Acaba de reinventar la pólvora. Nos ha regalado un modelo de corte neoliberal como la panacea educativa, algo que ya venimos sufriendo, y lo ha hecho a pesar de que, como usted dice, los retos son complejos. Ante la complejidad, no se puede responder desde la simpleza. Y parece mentira que tenga usted altas responsabilidades en la educación. Imagino que el modelo de Dirección General que estará desarrollando en el Departament d'Educació de la Generalitat de Catalunya será parecido al que nos propone. Lo siento por quienes estén acompañándole en "su" proyecto educativo de tipo profesional y lo siento por los ciudadanos catalanes que sólo podrán reaccionar como clientes para señalar que usted no les gusta, políticamente hablando, claro está.

(artículo del señor Graells)

Última actualización el Martes, 17 de Noviembre de 2009 12:40
 

Contenido

Creative Commons License Los trabajos originales que aparecen en pensarpensar.org se publican, salvo indicación expresa, bajo una licencia Reconocimiento-No comercial-Compartir bajo la misma licencia 3.0 España de Creative Commons.

Template is Powered by www.schaffenskraft.info © 2008 | CSS 2.1 | XHTML 1.0